• Share to Facebook
    • Twitter
    • Email
    • Print

July 11, 2012

La HSUS entrega notificaciones de intención de demanda a más de 50 instalaciones de cerdos

Instalaciones de jaulas de gestación liberan toneladas de amoníaco peligroso todos los días

La Humane Society of the United States hizo entrega de notificaciones en las que informa de su intención de entablar demanda en contra de 51 instalaciones de confinamiento intensivo de cerdos de escala industrial ubicadas en Iowa, Carolina del Norte y Oklahoma a raíz de las emisiones atmosféricas no reportadas de amoníaco, un peligroso contaminante. Se identificaron dichas instalaciones, ubicadas en varios de los estados de mayor producción porcícola, luego de que la HSUS llevara a cabo investigaciones de varios meses de duración enfocadas en este sector, el cual se ha visto altamente consolidado en años recientes, lo que ha obligado a más del 90 por ciento de las granjas de cría de cerdos de pequeña escala a abandonar dicho sector en las últimas tres décadas.

No sorprende el hecho que muchas de las instalaciones que han recibido las notificaciones están afiliadas a los líderes y voceros del Consejo Nacional de Porcicultores (NPPC por sus siglas en inglés). El NPPC es un ente de promoción comercial que ha defendido el confinamiento de cerdas en jaulas de gestación, recintos estrechos y tan restrictivos que los animales ni siquiera pueden darse vuelta. Cada una de estas instalaciones confina a miles, y en algunos casos decenas de miles de cerdos (siendo las hembras las que típicamente son confinadas en jaulas de gestación) y a la vez emite al día cientos de libras del gas amoníaco. Como resultado, se pone en peligro de forma regular a las comunidades, a los animales de producción, a la vida silvestre y al medio ambiente.

Algunos de los ejecutivos de los gigantes de la industria porcícola que recibieron notificaciones, tales como los Maschhoffs y Iowa Select, también tienen puestos como ejecutivos y voceros de grupos de cabildeo del sector porcícola como el NPPC. Además, muchas de las instalaciones que recibieron las cartas de notificación están controladas por Jack Decoster, cuyas operaciones tienen un amplio historial de problemas ambientales, laborales y de inocuidad alimentaria, incluyendo el retiro del mercado de 380 millones de huevos debido a contaminación con salmonella en el 2010.

Si bien la HSUS reconoce que existen productores que se preocupan por los temas ambientales y de bienestar animal, las cartas enviadas el día de hoy ilustran cómo algunas de las más poderosas empresas porcicultoras rehúsan cumplir con leyes federales vitales para la protección de la salud pública.

“Estas instalaciones de confinamiento intensivo de cerdos son una amenaza para el ambiente, para la comunidad y para los animales virtualmente inmovilizados en diminutas jaulas de gestación durante casi todas sus vidas”, expresó Jonathan Lovvorn, vicepresidente ejecutivo y consejero en jefe de litigación para la protección animal en la HSUS. “El historial del Consejo Nacional de Porcicultores en torno a la degradación ambiental es igual de atroz que su historial en torno al maltrato sistémico de los animales”.

De acuerdo con la ley Emergency Planning and Community Right-to-Know Act (Ley sobre Planificación de Emergencia y Derecho de la Comunidad a las Notificaciones), las cartas de notificación son necesarias antes de que se pueda comenzar un litigio, según las clausulas correspondientes a las demandas ciudadanas de ese estatuto.

La ley exige que toda instalación que emita cierta cantidad de contaminantes dañinos debe de notificar dichas cantidades a los equipos de respuesta de emergencia de nivel estatal y locales. Los informes les proporcionan a dichos equipos información de esencial importancia acerca de la exposición a substancias peligrosas, incluyendo el amoníaco.

Debido al potencial letal, al alto volumen de producción y a la toxicidad crónica del amoníaco, la EPA exige informes de toda instalación que libere más de 100 libras dentro de un periodo de 24 horas. Todas las instalaciones notificadas hoy superan este requerimiento y en algunos casos en cantidades considerables.

HECHOS:

•    Cerca del 80 por ciento de las cerdas reporductoras en los Estados Unidos se encuentran confinadas en jaulas tan estrechas que los animales quedan virtualmente inmovilizados durante toda su vida. Numerosas investigaciones científicas confirman que esto causa sufrimiento a los animales y produce una considerable cantidad de contaminantes relacionados con las excreciones.
•    El gas amoníaco en la atmosera de las instalaciones de confinamiento intensivo de cerdos es primordialmente el resultado de la descomposición química del estiércol y de la orina animal.
•    Cada una de las instalaciones citadas confina desde 4,000 hasta 100,000 cerdos, siendo el número total de animales en las 51 instalaciones mayor a 540,000 cerdos. Todas las instalaciones liberan más de 100 libras y algunas veces hasta 10,000 libras de amoníaco en el medio ambiente y las comunidades aledañas de forma diaria.
•    Un cerdo adulto produce hasta ocho veces la cantidad de desechos sólidos que un humano, lo que significa que una instalación de escala industrial de cerdos de 5,000 cabezas podría producir el mismo volumen de aguas negras que una población de 40,000 personas.
•    Un estudio del 2001 de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés) estima que las instalaciones pecuarias son responsables por casi las tres cuartas partes de la contaminación atmosférica a raíz del gas amoníaco en EE.UU.
•    Para los humanos, el amoníaco es una toxina peligrosa que puede ser fácilmente absorbida por el tracto respiratorio causando irritación de los ojos, nariz y garganta; enfermedades pulmonares y en casos severos, la muerte.
•    La exposición al amoníaco puede causar estrés crónico y problemas de salud a los animales confinados.
•    Las emisiones de amoníaco del sector pecuario contribuyen significativamente a la degradación de los recursos ambientales—el aire, el agua y el suelo.
•    Un video que documenta una investigación encubierta en una granja de cría intensiva de Smithfield Foods está disponible aquí.

-30-

Contacto para los medios: Raúl Arce-Contreras; (301) 721-6440, rcontreras@humanesociety.org.

  • Sign Up
  • Log in using one of your preferred sites
    Login Failure
  • Take Action
  • Shop
Media Contact List2